Empezamos nuestra ruta de 7 días por Cantabria en familia. Nuestro campo base se está situado en el pueblecito costero de Laredo. Estamos alojados en el camping Laredo. A una hora en coche de Laredo encontramos Santillana de Mar el pueblo de las tres mentiras porque no es santa ni es llana ni tiene Mar lo que nos ha sorprendido un montón. 

Para comenzar nuestra jornada, nos dirigimos a la Oficina de Turismo local, donde recibimos una amplia gama de detalles sobre las diversas actividades disponibles en Santillana del Mar (www.santillana-del-mar.com) y en otras partes de Cantabria. Dentro de la villa misma, encontramos atracciones como el Museo del Barquillero, el zoológico de Santillana y el Museo de la Tortura. Por supuesto, no podíamos dejar de visitar la Colegiata de Santa Juliana y el claustro del siglo XII, que presentan una colección de capiteles sumamente entretenidos para disfrutar junto a los niños.

Además de estas opciones, a una corta distancia de diez minutos en automóvil, se encuentra la cueva de Altamira, la cual ha sido replicada en la conocida «neocueva» que sí es abierta al público, junto con el Museo de Altamira.

Museo de Altimira

Durante la tarde, nos dirigimos al Museo de Altamira, donde fuimos gratamente sorprendidos al descubrir que las entradas eran gratuitas por ser domingo por la tarde. Nuestra expectativa inicial era ingresar a la «Neocueva» nada más llegar, pero aunque no fue posible, aprovechamos para recorrer los alrededores y explorar el museo en sí.

Cuando por fin pudimos entrar, dedicamos alrededor de dos horas en total para disfrutar de la visita al museo y recorrer la neocueva. Luego, continuamos nuestra aventura dirigiéndonos al Laberinto de Villapresente, a 10 minutos de allí.

Laberinto de Villapresente

La entrada al laberinto tenía un costo de cuatro euros para adultos mayores de 13 años y tres euros para los menores. Esta actividad resultó ser un verdadero deleite para toda la familia. Nos divertimos enormemente y pasamos un tiempo genial.

Calculamos que tardamos aproximadamente 50 minutos en encontrar la salida del laberinto, mientras nos cruzábamos con otros visitantes en repetidas ocasiones, compartiendo risas y un toque de desesperación.

En la zona exterior del laberinto, disponéis de bar, zona de picnic, y parque infantil.

Aunque habíamos visitado otros laberintos en el pasado, debemos admitir que este fue el mejor de todos. Su diseño y desafío nos cautivaron por completo.

En resumen, nuestro día en Santillana del Mar se llenó de gratas sorpresas y entretenimiento. Desde las calles de Santillana de Mar, el Museo de Altamira hasta la emocionante experiencia en el Laberinto de Vilapresente, esta jornada será sin duda, en un recuerdo inolvidable para toda la familia.

Si estás en la zona, definitivamente te recomendamos explorar estas maravillosas actividades que este encantador lugar tiene para ofrecer.

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